
La temporada 2003-2004 empezó una nueva etapa en el Barça. Ronaldinho se convirtió en el rostro
sonriente de un equipo entrenado por un holandés de talante tranquilo y educado: Frank Rijkaard. No
trabajaron ellos dos solos, sino en equipo, con muchas otras personas, hasta alcanzar grandes
victorias y
la segunda Copa de Europa (la Champions) en París, la primavera del 2006.
El mejor equipo del mundo
Pep Guardiola fichó como entrenador del Barça el 17 de junio de 2008. Después de
dos años de sequía de títulos, el FC Barcelona ponía al frente del equipo un ex jugador del
“Dream Team” que no había entrenado nunca en primera división, pero sí que había
realizado un gran papel con el Barça Atlètic. A la mayoría de culés, se les pusieron los pelos de
punta. ¿¡Y este novato tenía que hacernos ganar títulos!?
En su primer Gamper, Guardiola respondió las dudas de los aficionados, periodistas y
especialistas diciendo: “No puedo prometer títulos, pero puedo decir que persistiremos hasta
el final y que estaréis orgullosos de nosotros”. Guardiola no prometió títulos, sencillamente
los lograron. Y lo hizo como había dicho, trabajando.
El Barça de Pep, el Barça de Messi, el Barça de la Masia, nuestro Barça se convirtió en el
mejor equipo del mundo. Nadie podía discutir la rotundidad de los seis títulos que ganaron aquella
primera temporada:
Copa del Rey, liga, Champions, Supercopa de España, Supercopa de Europa y
Mundial de Clubes. Hasta este momento, ningún otro equipo en la historia lo había logrado.
Leo Messi se convirtió en el líder indiscutible de un equipo que
ofrecía espectáculo a cada jornada. Eran la versión 2.0 del 4-3-3 de Johan Cruyff i el “Dream
Team”. Su juego se basaba en el ataque, la posesión y las asociaciones. De aquel año 2009,
también es el
histórico 2 – 6 en el estadio del R. Madrid.
El Barça mira hacia el futuro con la intención de conseguir más títulos y superar grandes
retos. Por esta razón, los jugadores del primer equipo de fútbol llevan la palabra
UNICEF en la camiseta. El club quiere colaborar para que se
alcancen los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Por el Barça han pasado y pasarán numerosos deportistas, entrenadores, directivos y
empleados. Eso sí, en todos y cada uno de estos más de cien años de historia, hay un colectivo que
se ha mantenido fiel:
la afición.